
Len quiere adoptar un perro y Guaje un gato. Para convencer al otro, aprenden a redactar una opinión con argumentos claros.
Porky rompe la cerca de la granja. Len y Guaje crean un afiche para pedir ayuda y reunir a quienes puedan repararla antes de que escapen los animales.
Tras encontrar restos arqueológicos, Len y Guaje aprenden a escribir un artículo informativo para dar a conocer su importante hallazgo.
Guaje cree que la tinta roja anuncia una noticia importante. Con Len aprende a redactar noticias, usar fuentes confiables y ordenar la información.
Len y Guaje quieren invitar a Cien y Cyan a una celebración. Para escribirles, descubren en el cuaderno los tipos y partes de una carta.
Guaje construye un castillo con los cuadrados del cuaderno. Como no sabe explicar cómo lo hizo, junto a Len aprende a escribir instrucciones.
Len y Guaje juegan en la plaza y buscan cómo expresar su alegría. Al recorrer el cuaderno descubren la poesía y sus versos para comunicar lo que sienten.
Len y Guaje se preguntan por qué el cuaderno tiene cuadrados e inventan un mito sobre su origen a partir de las pistas que encuentran en sus páginas.
Guaje quiere participar en un concurso de cuentos, pero no sabe escribir uno. Con Len descubre su estructura y características, y juntos crean una historia fantástica.
Len llega tarde y no logra explicarse. Con ayuda de Guaje y los conectores causales y de oposición, finalmente logra contar por qué se retrasó.
Guaje cae en un hoyo y, para rescatarlo, Len descubre conectores de adición y secuencia. Juntos construyen un puente que lo ayuda a salir.
Len le muestra a Guaje “la página sin reglas”, donde descubren los participios irregulares. Aprenden que no todos siguen las terminaciones comunes.
En una misión espacial, Len y Guaje descubren adverbios de cantidad, afirmación, negación y duda. Aprenden que añaden detalles y cambian el sentido.
Len y Guaje descubren que las oraciones de su cuaderno han sido devoradas. Convertidos en detectives, siguen las pistas y descubren que son adverbios.
Len y Guaje buscan un tesoro y descubren que está hecho de sinónimos y antónimos. Juntos aprenden que conocerlos enriquece el lenguaje y ayuda a expresarse mejor.
Len y Guaje quieren ganar una estrella ordenando palabras con “car”, “ca” y “co”, pero una traviesa “q” lo cambia todo. Así descubren las reglas de “que” y “qui” y completan su misión.
Len y Guaje descubren que las palabras terminadas en Z cambian a “ces” en plural, salvo excepciones como algunos apellidos. Juntos crean un mundo de zetas que siguen sus propias reglas.
Len y Guaje descubren que palabras como “perro” y “pero” saltan distinto. Al investigar, aprenden cómo cambia el sonido de la r y logran ordenarlas.
Len escribe mal palabras con V y Guaje diagnostica “uve-itis”. Juntos siguen reglas ortográficas y preparan una sopa mágica con ingredientes con V.